Queridos Hermanos/as Archicofrades:
¡No pudo ser!
La Virgen quiso que este año nos quedáramos en nuestra casa.
Fue una decisión muy dura pero estimo que el interés de la Hermandad y la conservación del legado de nuestros ancestros debe primar sobre nuestras ansias de pasear a Nuestra Señora y a su Hijo en la advocación del Descendimiento de la Cruz por la calles de Priego, como solo ellos se merecen.
Y ha sido dura, por la labor constante de todos los hermanos que con tanto esmero se han preocupado por tenerlo todo preparado, por las horas dedicadas a preparar las túnicas, las capas, los enseres, los ornamentos florales, los tronos. En fin, a todos los que hacen posible que tengamos una de las mejores estaciones de penitencia de la Semana santa prieguense.
A todos ellos muchas gracias.
Y como no, a todos los hermanos que preparados con sus túnicas tuvieron que afrontar con lágrimas en los ojos la decisión de no procesionaria nuestros titulares.
Seguro que Nuestra Señora nos tiene preparado un mejor desfile, si cabe, para el próximo año.
Gracias a todos,
¡Viva la Virgen de las Angustias!
¡Viva Nuestro Padre Jesús en su descendimiento!
Manuel López Ramírez
- Hermano Mayor-
Mayo de 2.006